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La Estrategia de la Zancadilla (Nota Técnica)

Libro de reciente publicación, cuyo autor desconocemos porque Stanley Bing es sólo un pseudónimo. Sí sabemos que es un directivo con experiencia de una multinacional, norteamericana por los datos que ofrece el autor durante su narración. El libro pertenece a la colección "Sostenibilidad Emocional" que Planeta-Empresa ha puesto en el mercado hace tan sólo unas semanas.

Es probablemente uno de los libros más provocadores y cínicos que uno se pueda echar a la cara en estos momentos. La tesis es sencilla: dado que no vas a poder cambiar el sistema, aprende como funciona, participa de él, exprímelo, manipúlalo y lucha con las peores armas e intenciones que conozcas, y si no tienes agallas, al menos sé capaz de identificarlas. "El Príncipe" de Maquiavelo, o el clásico "Sun Tzu, El Arte de la Guerra" de Samuel B.Griffith, quedan, al lado de esta publicación, a la altura de Cenicienta y Blancanieves, en su niñez… Como muestra un botón: en la sección de agradecimientos, el escritor dice textualmente: "deseo dar las gracias a todos aquellos cuya estupidez, codicia y arrogancia los ha llevado a creer que valía la pena enfrentarse a mí….Tuvieron lo suyo."…

Bing sostiene que Sun Tzu era un blandengue. Para más señas, el título original de esta obra en inglés es "Sun Tzu was a sissy"… Opina que el auténtico arte de la guerra ya no procede de Oriente, sino de la superpotencia más grande del mundo, que la guerra está ya dentro de las empresas, y que mejor estar preparado para ello si quieres conquistar la abundancia, la salud y la cordura. Nos recomienda que luchemos nuestras propias batallas, no las de terceros.

Sinceramente, he sentido en algunas ocasiones mientras tenía este libro en mis manos, punzadas en el vientre releyendo párrafos de un texto cuyo contenido aborrezco como ejecutivo, pero sobre todo como persona; sin embargo, la realidad es, sin duda, que no por matar al cartero nos quitaremos de un plumazo las malas noticias. La mala fe, la falta de valores, el no creer más que en uno mismo, el ser NADIE, el hacer crecer el "YO" a costa de machacar al "TÚ" – aunque no se sepa ni por qué ni para qué – está presente en nuestras empresas, de forma más acusada en unas y menos en otras. Así que valga este resumen, más que como la crítica de un libro, como un reflejo de determinadas actitudes y formas de actuar que más pronto que tarde deberían ser erradicadas de las empresas que quieren gobernarse de forma saludable. Yo por mi parte, no invertiré ni un solo Euro conscientemente en compañías cotizadas en las que, incluso remotamente, intuya que este tipo de actitudes son admisibles, e incluso que se fomentan por parte de la alta dirección.

SUN TZU NO ES EL LIDER DEL ARTE DE LA GUERRA

Preparar tu "yo" malo, vencer y perseguir el poder y el dinero – a través de lo que el autor llama noblemente como el "yingyang" – fomentar la capacidad de ser odioso, entrenar una actitud de guerrero… son algunas de las píldoras, que a modo de aperitivo, se sirven en este recetario de malas costumbres. Recomienda que antes de conseguir que la gente te quiera, tú debes amarte a ti mismo, y eso supone, claro está, que debes ponerte como principio y fin de todos los objetivos de tu vida. Para ello, nada mejor que comer bien, tomar buenas bebidas, mostrarte siempre enojado, obsesionarte con salirte con la tuya y utilizar a los demás. Cinco "mandamientos" ya en la mano, y todavía casi no hemos comenzado el libro.

Propone el autor eliminar cualquier traza de sensibilidad, por mínima que sea, eludir mostrar tus sentimientos en el trabajo, evitar la transferencia de tus emociones personales más profundas a tu trabajo. Mejor convertirse en general, y si quieres lealtad, pues a comprarse un perro… Dedica sin embargo varios capítulos a conseguir que la gente esté dispuesta a luchar por ti, manteniendo a "tus tropas" felices y bien alimentadas. Sigue ironizando, no sin falta de razón en este caso, con el Powerpoint, calificada como herramienta para crear ilusiones sobre algo grande que está en marcha, y que de la misma forma, en época de guerra, es posible hacer pasar acciones agresivas por algo razonable mediante el aire lógico que confiere un tratamiento gráfico… Habla el autor de muchas herramientas que están a nuestra disposición, más armas para manipular… pero la más efectiva, según su opinión, es que la gente se pliegue a la voluntad de sus superiores, por instinto natural…

Y luego, quizás en una actitud bipolar, de psiquiatra, nos recomienda que tengamos corazón, aunque sólo sea por los réditos que esto nos proporcionará…La debilidad de tu equipo, dice, se demuestra porque éste quiere sentir que el líder mira por los intereses del grupo y que conserva cerca del corazón las inquietudes de sus empleados… Recomienda técnicas sofisticadas, como aprenderse los nombres de la gente, preguntar a los demás qué piensan de determinados problemas, trabajar con ellos a horas extrañas, en definitiva, hacer crecer una zanahoria que mantenga al grupo unido, tirando en la misma dirección, y, a partir de ahí, que la banda empiece a tocar, utilizando una bandera, un slogan, una canción, un uniforme, una recompensa por el éxito, una fiesta, un rato para holgazanear…Concluye con otra de las "joyas" con la que nos podemos topar en este libro: "si te supone algún problema que el éxito de tu guerra sea inversamente proporcional a tu preocupación por el bienestar de las personas, quizás tendrías que ponerte a leer otro libro".

Y eso es exactamente lo que hago a partir de este momento. Voy a resumir otro libro en el que se transmita otro tipo de valores y principios. El libro continúa con múltiples técnicas relacionadas con la frustración, maquinar, ser como ellos, el poder de la rabia, masticar, defenestrar, devastar, etc… Me permitirás, usuario de Know Square, que dé por terminada aquí la reseña, porque no tengo estómago para seguir escribiendo este tipo de cosas.

Sin embargo, y como decía al principio, lo malo, lo realmente preocupante, es que este tipo de actitudes las he visto en el mundo real, en los negocios, en la política, y que el que tiene entrañas para aguantar estas cosas además se cree, enfermo él, que el que resiste gana, cuando la realidad es que lo único que obtiene es el más profundo de los desprestigios al demostrar públicamente que es una persona hueca, vacía, sin alma, que demuestra con sus acciones que lo único que le importa de la vida es lo que tienen las personas, y no lo que son, y que sólo genera a corto, medio y largo plazo, el más profundo desprecio, incluso la indiferencia (que por cierto, les duele, porque el ego de este tipo de directivos no soporta el que no se hable de ellos). Son profundamente patéticos e inservibles como seres humanos, la verdad.

Adjunto
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