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¿Cómo vas a medir tu vida? (Reseña del libro de Clayton M. Christensen)

Estas Navidades tuve oportunidad de leer el último libro de Clayton M. Christensen, profesor de la Harvard Business School, autor de 7 libros sobre negocios e innovación. Igualmente es cofundador de 4 empresas, incluyendo la consultora de innovación Innosight. En 2011 fue elegido como uno de los mayores pensadores influyentes de negocios según el ranking anual de Thinkers50. Se trata de un libro personal, en el que no han faltado ejemplos del mundo empresarial: Intel, Ejército de USA, NASA, Honda, SonoSite, Unilever, Blockbuster, Netflix, SAP, Black & Decker, Enron, IKEA, Apple, Motorola, Dell, Asus, Walt Disney, Pixar, McKinsey y Barings Bank.

El autor aborda el tema de la felicidad y el éxito desde tres perspectivas: La carrera profesional, la relación con la pareja, hijos, familia & amigos y la ética e integridad.

Para Christensen, la diferencia está entre qué  y cómo pensar para encontrar la felicidad y medir nuestra vida.

No busca dar lecciones ni ofrecer soluciones fáciles, sino mostrar herramientas que él llama teorías que nos ayuden a tomar nuestras decisiones adaptadas a las circunstancias personales y momentos concretos. La clave de las teorías es que explican la causalidad del qué y el porqué.

Para tomar decisiones no debemos caer en la tentación de examinar solamente el pasado (nuestras experiencias previas), porque nunca vamos a disponer de toda la información, es por ello que las teorías son nuestro mejor aliado para predecir el futuro.

ENCONTRAR LA FELICIDAD EN NUESTRA CARRERA PROFESIONAL

Lo primero, identificar nuestras prioridades. Todos de pequeños tenemos grandes sueños pero según nos vamos haciendo mayores, pocos se hacen realidad. El autor nos invita a no tirar la toalla y seguir despertándonos cada mañana recordando la suerte que tenemos de hacer lo que hacemos y seguir construyendo la estrategia de nuestros sueños.

Nuestras intenciones se enfrentan a oportunidades y amenazas imprevistas. El cómo reasignamos nuestros recursos: tiempo, talento y energía, determinará nuestra verdadera estrategia en la vida. Generalmente lo que pensamos y deseamos difiere muy mucho de lo que verdaderamente vivimos o hacemos.

Tenemos que desarrollar el arte de manejar las oportunidades y amenazas que encontramos en el camino para que florezcan nuevas y mejores opciones que mejoren nuestro plan inicial.

El punto de partida es buscar y encontrar aquel trabajo que nos da la chispa, que nos motive. El dinero e incentivos monetarios no nos dan la motivación ni la felicidad, son factores higiénicos como también lo son el estatus, compensación,  seguridad y condiciones trabajo o las políticas de la compañía que nos pueden producir insatisfacción vs factores motivacionales: retos, responsabilidad, reconocimiento, crecimiento personal, esto es, condiciones intrínsecas del trabajo.
 
La compensación es algo higiénico para no estar insatisfechos, pero para nada nos da la satisfacción. Hay que tener cuidado con esto porque podemos quedar presos de la próxima promoción, mejora salarial, etc. Mejor focalizarnos en los factores motivacionales.

Hay que buscar el balance entre lo que nos motiva y los factores higiénicos, entre perseguir nuestras metas y aspiraciones, con sacar provecho de las oportunidades inesperadas (estrategias deliberadas Vs estrategias emergentes). Nuestra carrera no puede estar planificada en un PowerPoint. Es un proceso iterativo de prueba error y experimentación, para construir nuestra carrera y pasión en el trabajo, afrontando lo que creemos nos gusta con los retos y oportunidades que aparecerán durante nuestro viaje.

La estrategia, tanto en la vida como en los negocios, es el resultado de cientos de decisiones tomadas en el día a día, en el cómo y dónde invertir nuestro tiempo, dinero y energía, y eso es lo que explica lo que realmente nos interesa y no lo que decimos que lo es, por lo que tenemos que ser consistentes, de lo contrario la estrategia será simplemente una buena intención si no la implementamos efectivamente.

ENCONTRAR LA FELICIDAD EN TUS RELACIONES

Las motivaciones que nos hacen felices en el trabajo, son solo una parte del puzle de prioridades en nuestra vida del que también forman parte la pareja, familia, amigos, salud, etc. Tenemos la presión permanente del resto de jugadores para que les prestemos más atención. Somos nosotros los que tenemos que tomar la decisión de cuándo, cuánto, cómo y el porqué del tiempo, energía y dinero dedicado a cada uno de ellos.

Christensen nos habla en esta parte del libro de la teoría del buen y mal capital (ser paciente con el crecimiento e impaciente con el beneficio y viceversa), de la bondad o no de meter todos los huevos en la misma cesta. Explica que el 93% de las empresas exitosas lo fueron por abandonar su estrategia inicial, al ver que no era viable, o sea que les quedó dinero remanente para probar otra estrategia al ver que la primera no funcionaba.

Uno de los errores de los jóvenes ejecutivos con alto potencial, es pensar en invertir en la vida de manera secuencial: invertir poco en nuestra familia durante la niñez de nuestros hijos y gradualmente según van creciendo empezar a ponerles más foco, cuando científicamente está demostrado que debe ser justo lo contrario, especialmente durante su primer año de vida para su desarrollo cognitivo.
 
Nos recuerda que las relaciones con la familia y amigos son inversiones de largo plazo que necesitan de atención consistente en el tiempo. No tenemos que caer en la tentación de los "quick wins" del trabajo: ganar más dinero, promoción, etc. dejando de lado en la gestión/asignación de nuestros recursos a la familia y amigos.

Las empresas se obsesionan en lo que quieren vender al cliente, en lugar de lo que el cliente les pide que les satisfaga; lo mismo ocurre en las relaciones, nos falta empatía que tenemos que desarrollar para cambiar nuestra perspectiva y profundizar en nuestras relaciones.

Motivar a los niños para trabajar y aprender en el colegio es clave. Tenemos que ofrecerles experiencias que les ayuden a sentirse exitosos y en compañía de amigos.

El camino de la felicidad en las relaciones es buscar a las personas que nos hacen felices y también en nuestro compromiso y sacrificio en hacer lo mismo con ellas, dejando de lado nuestro egoísmo.

Los niños tienen que hacer (learn by doing) más que aprender nuevas habilidades. La teoría de las capacidades sugiere que hay que someterles a retos, a resolver problemas complejos, desarrollar valores. Si las experiencias que les proporcionamos no les hacen estar profundamente comprometidos, entonces no les estamos equipando con los procesos que necesitan para tener éxito en el futuro, y si dejamos que lo hagan terceros, entonces, estamos perdiendo una gran oportunidad de nutrirles y desarrollarles en los valores que admiramos y respetamos.

Los niños aprenderán cuando estén listos para aprender, no cuando lo digamos y decidamos nosotros. Si no estamos con ellos cuando se enfrenten a los desafíos de sus vidas, entonces estaremos perdiendo una oportunidad de moldear sus prioridades en la vida.

PERMANECER FUERA DE LA CÁRCEL

Vivir una vida de integridad; que pasa por no incumplir nuestros principios y promesas, en no empezar esa primera vez y ver como la bola de nieve se va haciendo cada vez más grande que ya no la podamos controlar y pasar de ser algo pequeño a otro grave error que nos pueda salir muy caro.

EPÍLOGO

La importancia de tener un propósito en la vida: Hacia dónde me proyecto, compromisos para hacerlo posible y métricas. Comparto la filosofía del autor en que tenemos que buscar objetivos en la vida más allá de lo económico/monetario/poder jerárquico, que son la consecuencia, sino aquellos que dejan huella para nosotros y en los demás, y esto pasa por la generosidad y por pensar en el bien común y no en lo individual como ya hicieron Gandhi, Mandela, Martin Luther King o Médicos sin fronteras.

 

Adjunto
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