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Decálogo del liderazgo afectivo: Actitud (Reseña del libro 'Liderazgo afectivo. All you need is love' de Albert Jovell - Mapas)

El autor propone la honestidad como un potente “generador” de confianza, ser Auténticos, ser Confiables, dar lo que se espera de nosotros, estos son los atributos en esencia del Liderazgo Afectivo. Para poder confiar con seguridad en los demás, en su desempeño, debemos primero generar confianza; ésta siempre tiene que ser recíproca, es un billete de ida y vuelta que dentro de la organización nos va a generar una importante aportación de valor a las partidas de los Capitales Sociales y Afectivos. El mantenimiento de un buen clima, el reconocimiento de nuestras debilidades para mejorar, no tener miedo a mostrarnos como somos y la honestidad basada en el compromiso, la lealtad, la competencia y la preocupación por nuestros seguidores constituirán elementos fundamentales para llevar a la acción el Liderazgo Afectivo.

¿Qué trayecto debemos recorrer para ser un Líder Afectivo?: Interior, no lo podemos dudar, el viejo "Conócete a ti mismo" cobra un especial sentido.

Ahora en el camino emprendido, podemos constatar que, mediante nuestra actitud, estamos en disposición de mejorar las relaciones de nuestro equipo. El autor nos propone, como puntos 5, 6 y 7 de su decálogo que:

  • Aprendamos a manejar nuestras emociones.
  • Conozcamos nuestras limitaciones.
  • Seamos honestos.

Resulta evidente que existe una estrecha relación entre satisfacción, compromiso y logro, que alcanzaremos con el desarrollo de la Afectividad Positiva. La recomendación es neutralizar las emociones nocivas en el trabajo para, una vez logrado esto, estimular la aparición de emociones positivas, que después se convertirán  en su conjunto en esa Afectividad Positiva; esta relación afectiva será determinante en la actitud de los trabajadores y por lo tanto en su desempeño.

Para poder controlar las emociones negativas es necesaria su detección precoz (ya lo vimos en la anterior entrega), aunque podemos intuir que estas emociones se suelen dar con frecuencia en ambientes de excesivo control jerarquizado.
 
Habitualmente el choque entre el bienestar emocional del trabajador y una actividad laboral con Afectividad Negativa suele llevar a un Desgaste Emocional prematuro, con la aparición del temido Burnout.

¿Cómo podemos enfrentarnos a un control adecuado de las emociones?

  1. Reconocimiento, hay que buscar.
  2. Identificación, analicemos sus causas.
  3. Prevención, evitemos la difusión tóxica (NO a "Radio macuto").
  4. Tratamiento.

En ocasiones, la búsqueda empieza por oír el "silencio" de los empleados... que suele ser atronador.

En este viaje, es el momento de la introspección, saber hasta dónde podemos llegar, y descubrir qué debemos cambiar para mejorar. Es responsabilidad del directivo fomentar con sus colaboradores estrategias de satisfacción,  con el objetivo de lograr un mayor compromiso; "me gusta mi trabajo" sería el ideal a conseguir, nos propone Jovell. Para ello tenemos que esforzarnos a fondo con humildad y voluntad profesional con un modelo de liderazgo humanizado, mezcla de modestia, serenidad, ambición como organización y no individual, y donde el éxito sea del colectivo.

El logro del liderazgo interior nos va a permitir ser más sociables, creativos, resolutivos y con ello más Felices, resultará mucho más fácil gestionar a nuestro equipo si hemos alcanzado este Bienestar Afectivo.

Pero... ¿Qué hay de los demás?, ¿Qué pueden esperar de nosotros?, ¿Hasta qué punto podemos pretender su confianza?
 
El autor propone la honestidad como un potente "generador" de confianza, ser Auténticos, ser Confiables, dar lo que se espera de nosotros, estos son los atributos en esencia del LIDERAZGO AFECTIVO. Para poder confiar con seguridad en los demás, en su desempeño, debemos primero generar confianza; ésta siempre tiene que ser recíproca, es un billete de ida y vuelta que dentro de la organización nos va a generar una importante aportación de valor a las partidas de los Capitales Sociales y Afectivos (ver mapa Liderazgo Afectivo, Fundamentos). Por el contrario los riesgos de la desconfianza son muy elevados: pérdidas tanto de la confianza de nuestros subordinados como en las capacidades de la organización en su conjunto que, como siempre ocurre con lo que realmente tiene valor, sus efectos resultan imposibles de cuantificar.
 
Por lo tanto en términos relacionales, el mantenimiento de un buen clima, el reconocimiento de nuestras debilidades para mejorar, no tener miedo a mostrarnos como somos y la honestidad basada en el compromiso, la lealtad, la competencia y la preocupación por nuestros seguidores constituirán elementos fundamentales para llevar a la acción el Liderazgo Afectivo.


Mapas a continuación, en Documentación relacionada.

Adjunto
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