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¿Por qué le hemos dado el Premio a la Fundación Rafael del Pino? - Artículo

Los que conocen bien [b]Know Square[/b] saben que los premios anuales que se conceden a personalidades relevantes en el campo de las ciencias empresariales o sociales o en la difusión del conocimiento económico han recaído habitualmente sobre personas físicas. El premio de este año sigue esa pauta pues en gran medida el concedido a la [b]FRdP[/b] es un galardón in memoriam a la personalidad de su creador: [b]Rafael del Pino y Moreno[/b].

Es el premio al talento y a la visión empresarial de un hombre que desde la España de la autarquía supo imaginar y desarrollar una de las más importantes sociedades industriales de nuestro país. Sin otro patrimonio inicial que su espíritu de lucha y su compromiso con la sociedad de su tiempo, sus clientes y sus empleados, Ferrovial fue la obra de un singular capitán de empresa con enorme visión de futuro y muy comprometido con valores como la ciencia, la técnica, el trabajo bien hecho y el entendimiento entre los mundos profesionales, empresariales y civiles.

Para cuando Ferrovial es ya una empresa consolidada, a finales del siglo XX, Rafael del Pino decide poner en marcha la que hoy es una institución tan respetada y querida como lo es la Fundación que lleva su nombre. Sus objetivos iniciales “se inspiran en torno a los principios de defensa de los intereses generales, libertad, espíritu emprendedor e innovador, rigor, vocación de servicio y transparencia” tal como se acredita literalmente en sus estatutos. Y su quehacer se dirige a formar, a dotar de conocimientos culturales y científicos y a impulsar a las generaciones de emprendedores y dirigentes que nuestro país necesita para el buen desarrollo de sus capacidades y bajo el imperio de la buena gestión como principal leit motiv.

Hoy, solo un repaso a las actividades cotidianas, a los proyectos y programas que la Fundación desarrolla nos damos cuenta de que aquel propósito se ha cumplido. Con la desaparición de Rafael del Pino y Moreno ha sido la generación de sus hijos, especialmente Rafael del Pino Calvo Sotelo en su condición de presidente de Ferrovial y María del Pino Calvo Sotelo en lo referido a la conducción de la propia Fundación, los que han conseguido mantener y hacer crecer el emporio que su padre supo crear y desarrollar. Han sido años llenos de procesos de cambio, de internacionalización, de acompañamiento a la creciente economía española. Con aciertos gerenciales y profesionales que han hecho de Ferrovial y sus empresas un grupo empresarial admirado e influyente en muchos países y sectores.

Conocimiento, ciencia, tecnología, educación y empresa. Ese es el polígono mágico en el que se inscribe el campo de juego de la FRdP. Y en el centro de ese polígono un punto, una pequeña cruz que da sentido a todo. La persona. Las personas. Los que son capaces de crear conocimiento. O de transmitirlo. Profesores, académicos, empresarios, comunicadores  y científicos. Y los que de forma activa tratan de captar el conocimiento. Becarios, ejecutivos, directivos de las empresas, funcionarios, periodistas, etc.

No es difícil encontrar un hilo conductor entre los innumerables programas y actividades que promueve o patrocina la FRdP. Se trata de la formación en el ámbito del liderazgo.  Ciclos formativos para dirigentes pertenecientes a colectivos específicos, desarrollados en centros educativos de primer nivel en el mundo como la Universidad de Harvard, el MIT o la London School of Economics. O las convocatorias de becas de la Fundación, en especial las Becas de Excelencia Rafael del Pino, referidas a estudios superiores.

Junto a estas actividades, nos gustaría destacar desde el Jurado de los premios el Programa de Conferencias Magistrales en el que participan cada año una treintena de prestigiosos conferenciantes.

La empresa siempre está en el eje de las preocupaciones y el devenir de la Fundación.  Por ejemplo las acciones destinadas a la puesta en común de experiencias emprendedoras o al fortalecimiento de redes que permitan a los emprendedores desarrollar sus actividades de captación de recursos o formación.

A estas actividades de la Fundación se unen las iniciativas dirigidas a la investigación y la difusión del conocimiento, en especial en los campos de la economía y la empresa, la historia y la salud.

No hay historia que no tenga principio. Al igual que aquel pequeño Alcor I,  el bote de vela latina que acompañó largos años la navegación de Rafael del Pino, supo convertirse en sucesivos barcos de mayor envergadura capaces de atravesar los mares del mundo entero, hoy la Fundación, con el mismo espíritu de sus años iniciales es capaz de imaginar nuevos espacios para su proyecto. Entre sus ideas de futuro destacamos el incremento anunciado de los programas de formación orientados al fomento del liderazgo, el emprendimiento y la innovación y con la búsqueda de la excelencia y la promoción del talento como referentes.

La apuesta por la educación en red, la internacionalización de sus actividades al nivel máximo posible y la gestión activa de comunidades en las principales redes sociales, caracterizarán la actividad de la Fundación en los próximos años para llegar con sus programas a un mayor número de beneficiarios y aumentar así su impacto social.

Muchas felicidades a la Fundación que hacemos extensivas a los directivos de Ferrovial, de la propia Fundación y a todos sus empleados y colaboradores.

 

María del Pino Calvo Sotelo. Presidenta de la Fundación Rafael del Pino

 

 

Adjunto
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